Sophie Ellis Bextor









BLOG EN OBRAS

La madrugada del 20 de enero

El aliento se convertía en una nube de vapor nada más entrar en contacto con el aire, y Raquel ya empezaba a notar los músculos agarrotados después de tantas horas esperando inmóvil. Y no era para menos, en pleno invierno ruso, el Moscova ya se había congelado en su mayor parte, y esa era la gran ventaja: era casi imposible distinguir el fondo del río entre los cascotes de hielo. Cuatro campadas, relevo de la guardia por fin, y la única oportunidad de la noche de colarse en el edificio.

El jardín se quedó vacío sólo un momento cuando los guardias se pararon a hablar con los compañeros que venían a sustituirles. Pero los perros gruñeron durante un momento mientras una sombra oscura se deslizada desde la verja hasta el tejado de piedra.

Raquel sujetaba el cronómetro con los dientes mientras se quitaba el traje de neopreno empapado y abría la mochila. Intentaba mantener el equilibrio en un saliente de la fachada muy estrecho, a seis metros sobre el jardín. Y seguía haciendo mucho frío.
"Mierda, mierda... ¿ dónde están esos idiotas?", todavía era joven y aún no se veía venir la leyenda en que llegaría a convertirse; por eso los nervios empezaban a traicionarla. A las cuatro y seis minutos de la madrugada un coche oscuro rompió la rutina de la guardia al cruzar delante de la antiguas fortaleza rusa, al grito de manifiestos revolucionarios. Raquel sonrió y sacó una copa de la mochila.

A su vuelta los guardias no sospecharon de la chica vestida de rojo que acababa de aparecer en el jardín. Llevaba el pelo muy tirante recogido en una coleta y una copa de champán en la mano, seguro que se había pasado con la bebida. Se ofrecieron encantados a acompañarla hasta la puerta.

El olor a perfume y velas le llegó antes de cruzar la puerta; aquello parecía sacado de un cuento de hadas, pero en su caso ni siquiera su rpíncipe sabía que estaba allí. Distinguió a Dean al fondo del todo, vestido de negro y con una camisa blanca sin corbata:

"Eterno rebelde..." pensó para si misma.

Se fijó que estaba acompañado de una señora que tenía sus mismos ojos, Raquel sonrió con tristeza: buen momento para conocer a la familia... Se alejó poco a poco, sintiendo un peso muy extraño en el estómago. Y de pronto la colección privada de arte más antigua del mundo apareció ante sus ojos. Aquellla noche a más de uno se le iba a atragantar el caviar.

Los titulares de la mañana siguiente no dejaban pie con cabeza:

EL MAYOR ROBO DE TODOS LOS TIEMPOS, A LA FAMILIA BOONE SE LE ATRAGANTA EL POSTRE.

El ladrón sigue desparecido. Sólo una persona en toda Rusia sabía quien podía haber sido...


15 años después

La madrugada del 20 de enero, mientras Dean fumaba apoyado en la ventana del tren, la estación del norte amanecía entre las brumas de uno de los inviernos más duros que se recordaban. El revisor pasaba revista a los pasaportes de los pocos pasajeros que habían conseguido permiso para salir del país; la mayoría de ellos eran militares de alto rango. Aunque había también algún que otro hombre cuyo vestimenta delataba de lejos su condición de ratón de biblioteca; Dean se preguntaba, entre divertido y preocupado, si el también acabaría envuelto en uno de los viejos gabanes grises que acompañaban a todo profesor de universidad que se preciase.

No era infrecuente encontrárselos en las estaciones de cualquier país, de vuelta de una de las investigaciones para su últimas tesis: " Europa y la grandeza de sus orígenes", o quizás algo más apropiado como " Europa y la estupidez de sus ejércitos". Pero lo que más le preocupaba en aquel momento era el joven que se encontraba a unos metros de él; no tendría más de unos veinte años, y tenía aspecto de no haber probado una buena comida en mucho tiempo. Dean deseó para si mismo que dejase de morderse las uñas. El revisor le había calado desde que puso un pie en el vagón, y se las había arreglado para pasar por su lado sin pedirle el pasaporte. Pero los dos sabían que no pasaría desapercibido por mucho más tiempo a los ojos de la policía secreta que aquella madrugada abarrotaba la estación; debían irse cuanto antes.

Incluso para tratarse de una estación fronteriza aquello era demasiado; hasta aquel momento el régimen había intentado mantener una aspecto de normalidad, y rara vez hacían gala de un despliege militar parecido: sin duda debían estar buscando algo muy gordo. Dean vio su reflejo en el cristal y comprobó que sonreía: como cualquier ciudadano apolítico que se preciase le encantaba que de vez cuando se la colasen a la omnipotente secreta.

Pasaron varias horas antes de que el tren comenzase a moverse lentamente, como si le costase trabajo adentrarse de una vez por todas en terreno neutral; una vez allí el joven podría respirar de nuevo. Poco a poco el despliege policial había ido reduciendose a unos pocos uniformes dispersos por el andén, con perros y armados hasta los dientes. Uno de los jefazos vestidos de gris había empezado a mirar de reojo al chaval, que estaba al borde de un ataque de pánico, cuando el ruido de disparos llegó desde la estación.

Una figura vestida de negro corría a gran velocidad hacia el tren, seguida de varios de los policías que aún quedaban en el andén. Los disparos llegaban desde todas las esquinas de la estación, y Dean pensaba que era un milagro que aún no le hubiesen dado.

A veinte personas se les cortó la respiración cuando vieron como una de las balas rozaba la rodilla del hombre y le hacía tropezar: aún le faltaban unos metros para alcanzar la plataforma trasera del tren y si caía al suelo en aquel momento no tendría ya ninguna oportunidad. El tren comenzaba a ganar velocidad, y como los demás pasajeros Dean rezaba por que llegase a alcanzarlo. Uno de los policías agarró la gabardina del hombre tirando hacia atrás, y en el vagón supieron que se había acabado todo.

El tren terminó de coger velocidad, y veinte pares de ojos vieron como el temible grupo de la policía secreta se quedaba atrás, con una gabardina negra en la mano, mientras una figura vestida de negro les decía adiós desde la plataforma trasera del tren riendo a carcajadas. Al entrar por fin en el vagón bajo la mirada asombrada de todos, Dean reconoció por fin la inconfundible cascada de rizos, y recordó el adiós de otra madrugada de enero años atrás en que se produjo el robo más famosos de todos los tiempos. Y ellos dos se dijeron adiós para siempre.


"Dios mío..." murmuró Raquel, mientras el sombrero se escurría entre sus dedos hasta el suelo.




Se conocieron en sueños y se perdieron en la cruda realidad, dejando salir a través de sus ojos trozos de su alma y a través de sus bocas verdades incapaces de callar. La tensión hizo fragmentarse el débil vidrio de una copa llena de rencor atenuada con aroma añejo. En el puzzle ahora faltan piezas y sobran huecos vacíos o llenos de una erronea ilusión que palparon con las yemas de sus dedos sin llegar a alcanzar su alma. El sueño se tornó pesadilla para dos víctimas de una necesidad prohibida.

From pucela with love

Wueno... estoy viendo este blog de capa caida, pero q le vamos a hacer. q conste q yo aqui lo tengo mucho más chungo para actualizar

pero cm lo prometido s deuda, y yo t lo dije raqel, tienes tu prpia personal e intransferible historia en marcha.

con la diferencia d q sta vez l perosnaje sta inspirado n ti, no t robo solo el nombre.

paciencia q tengo q escribirla a mano y luego pasarla.

con todo mi amor y cariño, y exandoos d mnos, bsukos dsd pucela

Stand by me


Lo importante de la cancion es la letra chicos, va dedica xa vosotros...

La original es de John lenon, pro como se q raqel adora esta peli...

When the night has come
And the land is dark
And the moon is the only light we'll see
Well i won't be afraid
No I won't be afraid
Just as long as you stand, stand by me
So darling, darling stand by me
Won't you stand by me
Just as long as you stand, stand by me
When the sky that we look upon
Tumble and falls
And the mountains crumble to the sea
I wont cry, i won't cry
No i won't shed a tear
Just as long as you stand by me
pd: x si no era obvio... todavia no se subir videos

Rihanna - Hate that I love you

ACORDAOS DE PARAR LA RADIO
Como ya hacía tiempo que no ponía un videoclip (y necesito tiempo para pensar qué escribir) pues aquí dejo uno, está recién salido del horno, es de Rihanna y es su 4º single del disco Good Girl gone Bad... Aquí acaba de salir Umbrella (el 1º), así que ya veis que retrasados andamos en este país. Espero que os guste.
PD:Dios! Rihanna sale preciosa
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